28 de julio de 2015

RESTAURANTE ENEPERI (BAKIO): Las mejores vistas de...... qué narices, del mundo-mundial.

Cuando me llamó, Luis tenía antojo de ir a Getaria. Había estado y tenía buen recuerdo. Pero le pregunté si conocía San Juan de Gaztelugatxe y me dijo que no.
Pues hay que ir. Además allí mismo tenemos un restaurante del que guardo un buen recuerdo. Pues dicho y hecho. Les recojo en su hotel y, con mi “peculiar” sistema de localización, vamos poco a poco acercándonos. Hay días que pienso que me he perdido pero luego, en cuanto veo el letrero que busco, yo mismo me llevo unas alegrías…..


Subimos primero hasta San Juan, hay que sacar fotos de día. Una pena que no esté el cielo demasiado limpio para ver hasta…. El más allá. Pensaba que se podía bajar en coche hasta la base de las escaleras pero….. “katxissssssss”.
Así que nos acercamos por el sendero hasta el mirador y de allí mi amigo puede sacar unas estupendas fotos con ese “peazo” de móvil que tiene.


La campana suena sin descanso. Alguno creo que incluso tiene algún “encargo” y la toca por él y por “todos sus compañeros”. Los hay… “pesaos”.
Como tenemos tiempo de sobra, les llevo hasta Bakio a tomar algo antes de cenar. Bakio es lo que es, turisteo, poco “casco histórico” pero se puede dar un agradable paseo por la playa y sentarte en una de sus terrazas.
A la hora convenida nos acercamos ya al Eneperi. Es un restaurante que además del gastronómico en sí, tiene una estupenda cervecera que se pone hasta las cartolas de gente en la época de veraneo. Hay días en los que aparcar cuesta y eso que espacio tienen y mucho.


El comedor principal es amplio, buenas mesas, bonita decoración, muy bien vestidas y con estupenda vajilla y coperío. Unos ricos panes nos acompañan. Esto es importante, muy importante. Eso sí, cada día es más habitual que paguemos el pan bien pagado. 
Hemos pedido un par de entrantes para compartir pero han tenido el detalle de emplatarlos individualmente y además las raciones eran muy generosas.
Comenzamos con una menestra de verduras con cigala. Un plato muy bien conseguido y muy bien armonizado. Tan solo en mi caso la presencia de la zanahoria era un tanto exagerada. Pero bien de punto, muy buen sabor, buena materia prima. A ellos les ha encantado que es lo que cuenta. Yo también he disfrutado, que conste.


Pasamos a la Ensalada templada de txangurro y bacalo al pil-pil con sal de ajo. De nuevo buena presentación en cada plato. Buenas lascas de bacalao. El pil-pil no está nada mal, sin ser de los de diez pero mira que es difícil de conseguir.


Nos hemos decantado todos por pescados como principales y desde luego que las raciones son mucho más que generosas. Además todos ellos de una calidad indiscutible. Por un lado una Merluza rellena de txangurro con gambas rojas y su coral. Una pena que el fotógrafo haya “fallado” un tanto. La foto desmerece pero estaba genial. Mucho sabor. Todo casa estupendamente y la salsa está que se sale.


Mi amiga se decanta por un Cogote de merluza a la brasa. Menuda ración. Estupendo punto del pescado. Sabor. Esos ajitos le dan un toque estupendo. Todos probamos unos trozos y realmente merece la pena. De nuevo si jugamos con producto ganador, el resultado siempre será más fiable.


Yo me decanto por un Rape, hongos y almejas en salsa verde. Tres trozos de un pez que ha tenido que ser de un tamaño considerable. Me gusta a mi la textura de este pescado. Poco que decir, calidad, buena mano en cocina y lógicamente, excelente resultado.


Curioso que te ofrezcan unos detalles antes de los postres. Generalmente es al contrario. Así que unos trozos de bizcocho de chocolate y un txupito de patxaran con toque de mango y nata que está……. Uffffffff. Esto tiene un “peligro”…. Cada cual lo degusta a su manera pero yo lo tengo muy claro. De un trago y saborearlo en boca. Juro que a mi el patxaran no me gusta pero esto está genial. Un verdadero acierto.


“Nuestra chica” decide lo que vamos a comer de postre y al final le damos caña a una degustación de los mismos consistente en:
Pantxineta, milhoja, degustación de helados, una especie de bizcocho de tofe y uno muy dulce que no sabría detallar. En conjunto muy ricos todos y excelente cantidad para dos e incluso los tres comensales. Yo me quedo con la milhoja pero sin menospreciar al resto.


Para beber nos hemos decidido por un cava. No he visto ningún blanco que me haya llamado demasiado la atención, Los hay pero no estaba “el mío”. Así que una botellita de Agusti Torelló Mata Gran Reserva 2009.
Mucha fruta en nariz, algo de bollería y también cítricos. En boca es agradable y su persistencia es notable. Una pena que no me haya dado cuenta del precio. Mira que yo soy comprensivo pero creo que no es junto multiplicarlo por más de 2,5. Una sombra que me gustaría no tener que reseñar pero….. para otra aprenderé.
Una botella de agua que yo tengo “prohibida” por mi médico de cabecera ayuda a que así, pueda yo disfrutar más de las burbujas. J
Salimos a la terraza a tomarnos el café y a seguir charlando de nuestras historias. Una boda hace que el silencio no sea todo lo apetecible que uno deseara pero es lógico que la gente se decida por este sitio para celebrarlas. Pocos entornos serán tan espectaculares.
El servicio, supongo que algo tendrá que ver con el asunto de la boda, ha sido un poco “novato” hoy pero nada que un buen quitamanchas no pueda solucionar.

El precio de la experiecia ha sido de 56 euros por persona. Que hubiese sido genial si no lo ensombrece el sobrecosto del cava. Su página web:  www.eneperi.com

25 de julio de 2015

KILOTERDI TXOKOA. HOTEL ELLAURI (Zeanuri):Una merienda muy instructiva.

Después de mi anterior visita había quedado pendiente una merienda para, principalmente romper moldes. Para romper algún mito sobre los vinos blancos.
Así que con una maravillosa tarde que hace que el lugar sea aún más mágico, nos acercamos hasta Zeanuri a compartir unas horas con los propietarios de este hotel-restaurante situado en un entorno mucho más que privilegiado.


Soy persona precavida (no todo lo que me gustaría) y llegamos con tiempo de sobra. Nos encontramos con Kepa que viene de trabajar, de cuidar un poco su producto y le damos tiempo a “ponerse guapo” y mientras, damos un paseo por el barrio y nos acercamos hasta la Ermita de San Miguel.


Ahora ya sí, a la hora convenida, volvemos hacia Ellauri donde Kepa y Randa (Arantza para andar por casa), nos reciben como no puede ser de otro modo cual si de amigos se tratase. Hecha la “nueva” presentación y tras media duda sobre donde ubicarnos, nos sentamos a la mesa.
Las vistas son increíbles. Plena naturaleza. Estamos en pleno verano pero el color verde nos rodea. Cada uno está orgulloso de lo suyo, cada cual piensa que como lo mío no hay nada pero, sintiéndolo mucho, creo que algunos lo tenemos mucho más fácil. Esto es un remanso de paz y tranquilidad.


Para empezar tenemos el privilegio de comernos los primeros tomates de la cosecha. Siempre he dicho que es uno de los productos donde más se nota la diferencia entre lo natural y lo “artificial”.  Con buen aceite y acompañado de buena cebolla esto es un manjar. Una pena que la otra Arantza no disfrute de ello, no es su comida favorita.
Unos pepinos cortados en tiras que al parecer es más habitual en Líbano, país de origen de nuestra anfitriona y de la que hoy hemos aprendido unas cuantas cosas.
Y unos pimientos verdes de casa de los que me encantan, no hay que “quitar espinas”. Con rabo y todo van al colco. Pimientos de “bocao”.


Nos deleitan ahora con un producto de siempre. Algo que como bien comenta Kepa, está siendo un tanto olvidado. Llega incluso a darme un pequeño tirón de orejas. Nos “culpa”, con bastante razón, a los que de algún modo contamos cosas del comer, de restar importancia y de perder kultura gastronómica. Tiene razón y se la doy.
Nos obcecamos con la nueva restauración, con los trampantojos, con los nitrógenos líquidos, con platos que no sabemos ni lo que son y nos olvidamos de cosas muy nuestras que son verdaderos manjares.


En este caso una morcilla de la zona de Arratia que está simplemente impresionante. Morcilla cuyo toque de puerro la hace mucho más apetitosa. Yo soy un amante de este producto y la como muy habitualmente pero reconozco que no la demandamos en los restaurantes con lo que la oferta es más bien pequeña.
Unos cojonudos pimientos rojos asados la acompañan. Este “matrimonio” sápido no está, para nada, abocado al divorcio. Cumplirá las bodas de oro.
Nos proponen ahora degustar algo que de entrada a Arantza le pone carne de gallina. Algo de carne cruda….  eso de tartar….. ufffffffffff
Pero llega el sorpresón de la noche. Randa nos prepara un KIBBE. Qué es esto??’ 


Pues un plato típico libanés consistente en carne de solomillo con sémola de trigo y especias (comino, flores, pimienta, canela… Acompañado de tomate de casa y cebolla y con un pan de pita a modo de “herramienta” para saborearlo.


Que me guste a mi no tiene demasiado mérito. Yo soy un buen comedor, pocas cosas no me gustan pero que mi compi sea capaz de comerlo y además de disfrutarlo, eso sí que es un triunfo. Está cojonudo, con  el ideal toque picante. 


Me ha encantado el plato y desde luego que es una manera de darnos cuenta de que realmente somos unos carnívoros. Creo que tienen intención de integrarlo en su carta.Estamos donde estamos y el producto es de diez pero esto de enriquecer culturas es genial. Todo puede ser compatible y más aún en cocina.


Hoy lo gastronómico ha sido muy importante, pero lo personal más aún. La charla ha sido larga, hemos tocado muchos temas y hemos aprendido, sobre todo nosotros, muchas cosas. Esta pareja es buena gente, gente humilde pero interesante. Gente viajada, gente que gusta de escuchar y aprender. Me gusta esa política.



Hablamos de anécdotas, ellos tienen muchas más para contar. Hablamos del futuro, de lo negro y no tan negro. De futuras visitas, de asuntos pendiente como ir a probar ese cordero del pais. Como de preparar una señora alubiada, maridada, como no, por un buen cava. Hablamos de gustos y al escuchar mi pasión por la leche condensada, allí que aparece de nuevo Randa con una mousse de limón con el susodicho manjar. Está para comerte……. una docena. Fresca, golosa pero no empalagosa. Ideal como postre “rompedor” para degustar después algún buen chocolate, por ejemplo.



Le comento que yo un café ya me tomaba, si no es molestia. Y ahora llega la “prueba de fuego”. Un café del Líbano. A su manera habitual. Preparado con cardamomo, una planta originaria de la India que le da un sabor fuerte. Al parecer es una bebida para tomar a todas horas. Uno es cafetero pero cafetero de otros cafés. Esto ha sido muy “rompedor”. Como comento, uno no está capacitado para criticar algunas cosas. El desconocimiento, la falta de costumbre al paladar…. Nos hace complicado saborear cosas distintas, cosas nuevas.  Pero si hace diez años alguien me hubiese dicho que yo iba a disfrutar como un txikillo de un Tondonia........... Es cuestión de paladear y dar tiempo…..


Para colmo de los colmos, es Kepa ahora quien nos prepara un remate final de los de quitarse el sombrero. Un estupendo GT de una botella que no había aún descorchado, de Hendrick¨s. Si no tuviese uno que volver a casa…… que rico está esto, oyes….


Alguna que yo me sé, tiene que madrugar y ya, tontamente, es casi media noche. Con gente así las horas vuelan. Ha sido una tarde-noche estupenda. Hemos disfrutado de un entorno maravilloso, de unos platos estupendos y sobre todo de una compañía tremendamente agradable. Ya me han ganado y espero que esto no sea, sino el comienzo de una buena amistad. Eskerrik asko Kepa y, espero no meter la pata, shukran Randa. Sois unos tíos cojonudos. Hasta pronto.
Merece la pena darse un paseo por su página web, es muy interesante y educativa: www.ellaurihotela.com

22 de julio de 2015

GELATI GELATI. MUNGIA-VERONA-BILBAO: HELADOS QUE EMOCIONAN.

Al final lo he conseguido. Después de probar en numerosas ocasiones creaciones suyas y con el “enchufe” de mi amigo Oscar, Diego nos ha recibido en su “casa” y nos ha enseñado el lugar de donde surgen sus maravillosos helados.
Un triunfo nos ha costado encontrarle, en esas profundidades de nuestra Euskal Herria, con unas referencias un tanto complicadas y gracias a un par de indicaciones de vecinos del lugar, hemos llegado a esa granja que algún día tomará forma como lugar de “remanso” y disfrute.


Desde luego que este italiano afincado en euskadi es peculiar. Me gusta su manera de ver la vida, me gusta esa manera de hablar en plural que tiene. Nunca dice Yo, siempre dice “nosotros”. Eso dice mucho. Ellos crean, no él.
Verona tiene algo en común con Bilbao. Su historia está muy ligada a su río, la de nuestra villa está totalmente ligada a su Ría.

Nos enseña orgulloso su horno:


 Nos enseña un carrito de helados que cumplió su función y que volverá a hacerlo.


Y nos ofrece lo que él llama la coca-cola italiana comunista. La pruebo, realmente me sabe a aquellas piruletas de coca-cola de antaño.
Nos conduce al obrador, allí vemos una serie de máquinas que yo desconozco como pasteurizadoras, mezcladoras, batidoras…….las que manejadas con cariño y esmero por el equipo de profesionales, crean algo frío de temperatura pero tremendamente cálido al paladar.


Le preguntamos por sus “trucos”. Lo tiene muy claro. No hay truco, hay calidad, hay mucha imaginación, hay muchas ganas de agradar, hay trabajo bien hecho, hay ilusión…….. amor por lo que hacen.  Y por supuesto una excelente materia prima en forma de leche, huevos, nata, frutas, azúcar, bollerías…….


Me alegra saber de su boca quienes fueron los primeros que creyeron en su trabajo, unos conocidos míos que también en lo suyo, hacen las cosas maravillosamente. Mis amigos del Mugarra donde tan buenos momentos he pasado y espero seguir pasando.
Mi compi Arantza empieza a estar impaciente, ella quiere probar los helados.




Asi que Diego nos hace de guía hasta su heladería de Mungia. Gelati en una céntrica calle de la localidad y donde durante nuestra estancia, es constante el ir y venir de clientes que acuden en busca de su sabor favorito.



Lo que tenemos el placer de disfrutar en una degustación de los imnumeralbles sabores que allí campean. Con unos pequeños tenedores, Diego nos va ofreciendo en el orden que él considera, trozos de diferentes helados que tienen todos ellos algo en común: saben a lo que son, son lo que saben. No engañan. Increible pero cierto.
Helados de frutas pero con fruta, helados de bollería hechos con bollos, con galletas, con donuts…… helados de chocolate hechos con chocolate……



Helados sorprendentes: de caldo, de espárrago, de salmón, de foie……..
Una tarrina de helado de foie con fruta roja que lo que apetece es untarla en pan. Maravilloso sabor al producto en sí. El helado que más me impresionó a mi, el de queso de idiazabal......
Diego dice que sus helados llevan mucho sólido. Eso se nota. Y mucho sólido de mucha calidad. Poco agua hay aquí. Azúcar cuando se necesita y en la justa medida. No empalagan. No cansan.





Atendiendo la heladería una pareja agradable que curiosamente son los padres de unos de los cocineros del Andra Mari, imagino que alguno de los platos que allí he degustado, habrán salido de sus manos. El mundo es un pañuelo.Preguntaré por vuestro retoño en mi próxima visita.

Se nos ha hecho corta la visita, ahora ya nos hemos puesto caras.  Esperemos coincidir en alguna otra ocasión.
Una nueva tienda en el Kasko Viejo de Bilbao hará que me sea mucho más sencillo “caer en la tentación” y hacer todo lo posible para que otros lo hagan.
Nos vamos con un agradable sabor de boca y por supuesto con medio kilo de helado. 

Después de esta visita quizás piense que la historia de Romeo y Julieta sea distinta. Quizás Romeo invitó a Julieta a un helado y ella no pudo resistirse. Yo he traído el helado para que “mi Julieta” caiga en mis brazos. Es difícil pero…...



Gracias Diego por todo, por tu simpatía, por tu atención, por recibirnos en tu casa y gracias sobre todo por los buenos momentos que me has hecho pasar y que confío seguir pasando.
Si queréis probar estas maravillas, tenéis sus tiendas de Mungia, de Santutxu y en breve la del Kasko.  GELATI GELATI. 

18 de julio de 2015

LA VERANDA ( IGERETXE). GETXO: AMISTAD, Divino Tesoro.

El tiempo vuela y mira que hay noches que se hacen….. eternas….. Pero en ocasiones como la de hoy, me doy cuenta de que ayer….. fue hace….  tres años.
Tengo la inmensa fortuna de que mis amigos no son tan vagos como yo a la hora de moverse. Para ellos cuatro horas de coche son “un paseo” y para mi son una eternidad.
Tengo la suerte de que son de los que dicen: si Mahoma no va a la montaña…….
Así que nuevamente han venido a visitarme. Una pareja de madrileños a los que conozco hace ya muchos, muchos años y a los que considero amigos de corazón.


Hemos quedado en la Playa de Ereaga, hace una tarde estupenda y lo primero es lo primero, nos acercamos hasta el puerto Viejo. Quiero que saboreen las estupendas croquetas del Itxas Bide y admiren las preciosas casitas y estrechas calles que invitan al romanticismo y a la relajación.



Hoy, hemos conocido al que según nos cuenta, fue el primer “rompedor” del estado español. El “karolo”. Un señor que aún hoy a sus años, deja ver esa “rebeldía” un tanto peculiar de aquellos años donde había gente que lo dejaba todo para vivir a su manera.
Un cafecito antes de acercarnos al Igeretxe, donde dentro de sus tres opciones hoy, que apetece cenar en la calle, nos decantamos por la más “popular” que es la que está llena de gente.



Acomodados en una de sus mesas con vistas a la playa, dejo que mis amigos decidan lo que vamos a cenar. Yo soy más “tripero”. Así que estupendamente atendidos por un camarero “novato” en el lugar pero no en este mundo y que acaba charlando alegremente con nosotros sobre la gastronomía y alguna que otra mala experiencia vivida recientemente por tierras Segovianas en un restaurante que conocemos todos y del que guardamos buenos recuerdos, elegimos algunos platos para compartir.

Afortunadamente tengo suerte a la hora de elegir la bebida y con una botellita de un champagne que me encanta y que está bastante bien arreglado de precio, regamos la informal cena. Concretamente una botella de GH Mumm que nos acompaña maravillosamente durante la velada. Somos de trago tranquilo y nos aguanta bien. Bonitas copas y temperatura estupenda, ni frío ni caliente. Que hay que ir aprendiendo.


Comenzamos con una tempura de verduras con salsa de soja. La verdad es que  está bien lograda y sabrosa. Una ración generosa acompañada por un recipiente de soja. La única pega ha sido el punto de sal. La soja es suficientemente salada de por sí y la tempura ya lleva sal. A mi me encanta la comida un poco salada pero….. De todos modos muy rico y apetecible.


Una cestita de un buen pan que ya voy aceptando que me cobren pero que al menos en esta ocasión ni es mal pan ni el precio se dispara. A 0,50 euros por persona.
Como ensalada nos decantamos por la Ensalada de Bacalao con Pil-Pil templado y vinagre de verduritas. Buenas lascas de pescado, buena ración. El Pil—Pil pasa un tanto desapercibido, me hubiese gustado encontrarme ese sabor tan característico y potente pero…… Seguimos diciendo que está rico, muy rico pero quizás le falte un poco de…. “Gancho”.


Mi amiga ha visto al entrar una ración de pulpo en otra mesa así que….. a por ello directamente. Buen punto y en esta ocasión solicitamos que nos acerquen un poco de sal gruesa que el plato está un poco soso. Esto tiene una solución sencilla y lo remediamos inmediatamente.


Yo tengo saque para más pero de vez en cuando hay que “cuidarse” un poco. Así que pasamos a la parte dulce de la noche. En esta ocasión, Aurelia se decanta por un postre chocolatero, un brownie. La que no tenía sitio para más, ha sido capaz de terminar con el plato prácticamente sin nuestra ayuda. Es curioso esto del hambre. El dulce nos incita. Hemos probado un poco y estaba rico y bien acompañado de un helado de vainilla que siempre es buena pareja de baile.


Luis y yo hemos compartido una tarta de queso con frutos rojos. Para mi es una “putada” pero lo entiendo. A mi la tarta de queso me gusta sin compañías pero para gustos están los colores. Asi que acompaño a mi amigo a degustarla con sumo placer.


Dos cafecitos ricos y una infusión y una charla larga mientras Luis, cuyo teléfono móvil saca unas fotos que me han hecho quedar como un “patoso”, va pasándomelas al mío para que hoy al menos, las fotos merezcan un poco más la pena. Gracias Luis. No te hagas demasiado el "chulo" que con 17 "megapiseles de esos" cualquiera puede. :-)
Les hago de taxista hasta el hotel que mañana tenemos otra excursión, en esta ocasión hacia uno de los parajes más hermosos de nuestro pequeño país. Pero eso ya es otra historia que contaremos más despacio. Como siempre, un placer compartir vida con vosotros.


Hemos pagado unos 30 euros por persona, prácticamente tanto por la bebida como por la comida pero lo merece. Es una opción muy maja para picar de altura por precios casi de bajura.         La página web del Igeretxe: www.hoteligeretxe.com

15 de julio de 2015

RESTAURANTE LA TERRAZA (Getxo): Precios populares en zona VIP.



Llevaba yo otras intenciones hoy pero no he sido prevenido y a veces sucede que los sitios están completos. Por un lado me alegro, que las cosas se meneen, que nos animemos a salir y gastarnos las “perrillas”. Eso está bien.

Así que tras tomarnos unas “sidrikas”, nos animamos a cenar en plan más informal en este local situado en plena playa de Ereaga, en un sitio privilegiado y donde en verano solemos tomarnos más de un txakoli. Estamos en un sitio “vip”, aquí puedes encontrarte con algun famosillo y con mucha “gente de bien”. Hoy concretamente una mesa de “niñas pijas” un poco ruidosas nos han hecho “compañía”.

Así que nos acomodamos en uno de sus comedores. También disponen de una estupenda terraza. Si un sitio con este nombre no la tuviera…..


La oferta está bien pero generalmente aquí aprovecho para comer de “otra manera”. Siempre no puede uno llevar ciertos ritmos y además apetece relajarse y cenar cosas más “terrestres”. J
Comenzamos compartiendo una ensalada de pasta que va acompañada por una salsa “rosa”. Lleva unos trozos de jamón cocido para darle un poco de “alegría”. La salsa la presenta en recipiente a parte, cosa de agradecer puesto que no siempre los gustos son iguales y a “alguna” le gusta más que a otros. Realmente está rica, sin misterio alguno pero allí no queda ni el recuerdo. Para acompañarla nos sacan una cesta de pan. Un pan de los “míos”. Crujiente y como recién horneado. En generosa cantidad y a un precio “popular”.


Para beber hoy nos vamos hacia algo nuestro y pedimos una botella de Itsasmendi nº 7.  Tampoco es que la carta nos de demasiadas opciones en cuanto a vinos blancos y además sabemos que este  txakoli  puede con todo y que nos gusta mucho. Vamos poco a poco rompiendo esquemas sobre el txakoli. Un vino blanco que a día de hoy puede competir y muy bien con otros más “afamados”.

 Este en concreto aguanta muy bien la guarda a pesar que no le demos tiempo. Para algo pasa un tiempo sobre sus lías, para que aguante, para que sea capaz de ganar en botella. Yo tengo guardada alguna botella que abriré sin prisas.
La txikita se decide por comer un sandwich “inglés”. Casi como que me paso la cena envidiándola. Bonita presentación. Acompañado de unas ricas patatas cortadas “en gordo”. Lleva un huevo frito y unas tiras de bacón y además es de un tamaño más que decente para la satisfacción de la comensal que da buena cuenta de él.


Yo que no puedo ser “normal”, veo que tienen una hamburguesa de carne de kobe y a por ella que me voy de cabeza. Acompañada de una pequeña ensalada, sus correspondientes patatas fritas y cebolla pochada.
De sabor estaba rica pero en “nariz” dejaba un tanto que desear. No se muy bien el motivo pero no he terminado de disfrutar de la cena. Y aunque lo he pensado, no he dicho nada puesto que quizás hayan sido más sensaciones mías que realidades.


Te sacan tres salsas para que acompañes la cena a tu gusto. Una de tomate, una de mostaza y un ali-oli. Están bien ricas las tres aunque me quedo con la de ali-oli.


Un cortao y un poleo-menta y con la copa de vino nos vamos a la calle a fumarme un cigarrito. Aquí se está bien tanto en verano como en invierno. Ahora a la fresca, en invierno al calor de las estufas auxiliares.
Pues una opción más para cenar de manera informal por un precio correcto y en un estupendo entorno. El precio abonado ha sido: 53,90 euros.