8 de abril de 2015

RESTAURANTE EUROPA (IRUÑA/PAMPLONA) Gora San Fermin!!!!!

Como medio mundo, había estado en Iruña pero hoy lo he hecho de día y he podido verla de un modo un tanto diferente. Un precioso día de los que últimamente tenemos tan pocos nos ha acompañado.



Teóricamente voy con alguien que “conoce” la ciudad y que además tiene ascendencia Navarra, pero hemos comprobado que también a ella las circunstancias festivas la “confunden”. Así que cruzamos la puerta de entrada a la ciudad y nos adentramos en sus calles.
Estamos a primeros de abril pero parece julio, menudo ambientazo.


El camino hacia el restaurante lo hacemos de una manera especial, comenzando en los corrales de Santo domingo con parada obligatoria delante de la hornacina del santo, no hemos cantado, simplemente en la mente ha quedado ese : Gora San fermín!!!!!




Subimos la cuesta de Santo Domingo hasta la plaza del Ayuntamiento para continuar por la calle Mercaderes y girando por la famosísima curva, enfilamos la concurridísima calle Estafeta donde hacemos un par de paradas de “avituallamiento”. La Plaza de toros la dejamos, el restaurante espera.



Situado en el hotel Europa se encuentra este restaurante galardonado con una estrella michelín y donde la familia Idoate, comandada en cocina por Pilar, trabaja estupendamente la materia prima y la cocina tradicional.




Un comedor amplio, con mucha luz, mesas de excelente tamaño y estupendamente vestidas. Las opciones son varias, con algunos menús especiales pero la compañía de hoy hace que la mejor solución sea elegir de su carta. Muy buen servicio, correcta atención y pendientes pero sin agobiar en ningún momento. El sumiller bien pudiera pasar por "italiano", lo digo por su atención con las damas. 


Estamos donde estamos y creo que lo lógico será pedir un vino navarro y concretamente nos lanzamos a por un blanco Palacio de Otazu Chardonnay 2009, fermentado en barrica.
Contrariamente a lo que esperaba, tiene, para mi gusto, casi demasiada “fruta”. La madera poco presente y eso hace que Aran disfrute y yo no tanto. Es cuestión de gustos. 

Nos ofrecen unos aperitivos en forma de un rico puré de verduras, una patata asada con salsa rosa que tiene un agradable toque picante y un langostino rebozado que está riquísimo.
Unos panes de los que me encantan, uno blanco y el otro de cereales que a medida que ven que necesitas, reponen sin problemas.



Comenzamos con una ensalada de bogavante para compartir pero que nos emplatan individualmente. La lechuga está como me encanta, con sabor a la de siempre, con vinagreta potente. Muy buena materia y en cantidad suficiente.



Como no podía ser de otro modo, mi compi se decanta por la carne, un solomillo de ternera del Baztan a la parrilla con foie asado y dados de panceta confitada crujiente. La carne está que se derrite. A pesar de ser ternera tiene mucho sabor.  Lógicamente yo me he tenido que comer el foie que si lo hubiese hecho con los ojos cerrados bien pudiera haber pensado que estaba comiendo tocino ibérico. 



Yo iba a decantarme por el tataki de atún pero me han recomendado el rape ahumado con salsa de cebolla y tampoco es cuestión de discutir. Lo más gracioso ha sido que al final una que yo se me ha terminado comiéndose dos de los tres trozos de pescado y yo media ración de solomillo. Si es que………. lo sabía. El pescado muy rico, quizás la ración un poco reducida para su precio. 



Tenía necesidad yo de beber algo menos “floral” con la carne y hemos pedido un par de copas de cava que por cierto no nos han cobrado.
De postre Arantza se ha ido de cabeza a por la torrija de brioche con helado de leche de oveja. Estaba impresionante. Golosa cien por cien. Jugosa, riquísima, de las mejores que he probado jamás. Y he probado unas cuantas.



Yo me he decido por un surtido de quesos compuesto por: Idiazabal ahumado, Pastor de Legasa, Bavaria blu y Parmigiano Reggiano. Acompañado de higo verde, membrillo y nueces. Todos a muy buen nivel y por fin, aunque en reducida cantidad, los he probado con la mermelada de higo que es una maravillosa compañía. Me la habían recomendado en más de una ocasión. Y tengo que decir que realmente casa estupendamente con cualquiera de los quesos.




Aparece ahora el sumiller con una botellita de otro vino navarro que realmente está muy logrado y que tiene un sabor claro. Un moscato de Ochoa MdO. Definirlo es fácil: Moscatel, moscatel excelente y además sin esa burbuja exagerada. Este vino es un muy buen vino de postre. Diría que casi “demasiado fácil” de beber.
Con el café y la infusión nos ofrecen unos “remates” dulces que podéis ver en la foto. Chocolate, galletas, teja….. a cada cual más rico. No puedo evitarlo, ni quiero y me fumo un cigarrito en un balcón que da a la calle Estafeta. Me imagino allá por el 8 de julio aquí asomado….. un lujo.
El total abonado han sido 138 euros que por el entorno, la comida, la calidad y el servicio me parece un precio nada exagerado.

Su página web: www.hreuropa.com 



Nos vamos a la Plaza del Castillo que está a rebosar. Tenemos la suerte de pillar una mesa en una terraza y allí, con unos cafés, disfrutar del relax. Por cierto hemos conocido a la niña más simpática que he visto jamás, Noa se llama y tiene la sonrisa más adorable del mundo. Un placer. 


De vuelta hacia el coche, paramos de nuevo a tomar un par de sidras en la calle Estafeta. Hay un ambiente que invita a seguir.  No puedo evitar la tentación de comprar un trozo de un queso que ha sido elegido como uno de los mejores del mundo. Puedo asegurar ahora que la elección ha sido justa.

Cruzamos de nuevo la puerta, ahora ya en sentido contrario y después de algo más de hora y media llegamos a casa cansados pero contentos.

                Antojo resuelto.

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