28 de septiembre de 2014

REMENETXE. MUXIKA (GERNIKA) ; RODA....VELLAS.

Tenía yo un “trato” con Jon Andoni. El me guardaba una botella de vino y yo simplemente tenía que ir a beberla. Era un trato cómodo y sobre todo, era un trato demasiado tentador como para echarse atrás.
No suelo repetir con tan poco espacio de tiempo visita al mismo restaurante. Cada vez se complica más puesto que no doy abasto con todo lo que me gustaría probar.
Pero en esta ocasión el asunto lo merecía. Y evidentemente habrá más.
Así que arrancamos hacia Muxika en una noche con una temperatura muy “tropical”, Hoy juega el Athletic en San Mamés y se nota, por esta zona hay muchos aficionados y cuando nosotros vamos hacia Bilbo, el tráfico en dirección contraria nos lo confirma. Así que hemos cenado casi en familia.


La primera visita ya me dijo mucho de la calidad humana de las personas que nos encontramos aquí y hoy simplemente no han hecho otra cosa más que demostrarme que no ha sido cosa de un día, no, es lo que es. Asi son ell@s.
Pasamos al comedor, hoy ya, con más confianza me permito el lujo de quedarme más con todo tipo de detalles. La verdad es que es un comedor muy bonito, con muchos detalles y muy bien vestido.
Hoy no tengo necesidad de estudiar esa carta de vinos, he venido a algo muy concreto. Aquí el servicio del vino es excelente. Copa de cata, el “jefe” lo prueba. Nos sirve un poco, lo decanta….. Tiene un color “potente”, casi dorado. En nariz mucha fruta, después de 7 años en la botella….  parece hasta mentira.
Albariño Do Ferreiro Cepas Vellas 2007. Hoy ha sido ya la definitiva.
¿Demasiadas expectativas? ¿Ignorancia supina? ¿No tengo gusto?


Está rico, pero que muy rico, eso es más que evidente pero……. yo no soy sumiller, yo no soy un entendido en vinos, yo me guío por mis emociones y al parecer este vino y un servidor no hemos nacido para “casarnos”. Quizás como mucho para ser amigos. Que por otro lado no es poco. Eso sí, tengo que reconocer que ha ido ganando mucho a lo largo de la noche y que los últimos tragos me han ido convenciendo más y más. ¿Quizás necesite más tiempo al aire libre?.
Como ya viene siendo habitual en este tipo de restaurantes de producto, primeramente elijo el plato principal y después, en base a ello, algún entrante para ir haciendo boca.
En la mesa un par de estupendos panes bien crujientes y calentitos y un caldo de aperitivo que mi compi, un tanto acatarrada, agradece sobremanera.


Ella es muy “croquetera” así que comenzamos con una estupenda ración de croquetas de jamón del tamaño que me gusta, casi de bocado.
La amatxu de mi compañera de mesa es una estupenda cocinera, puedo asegurarlo y las croquetas son uno de sus platos fuertes y cuando Arantza dice que están ricas…. es realmente un piropazo. Dice que le recuerdan a las de casa. Co-jonudas.


Después, estamos en temporada, pedimos unos hongos, servidos en raciones individuales, poco podemos decir de un plato tan otoñal. Aquí de nuevo buen producto y bien trabajado. Los platos limpios dicen todo lo que hay que decir.


Le toca ahora el turno a “su majestad”……. Un pez que me tiene comido el tarro. Uno de mis favoritos, sin duda y como la propietaria nos ha dicho que nos lo recomienda pues para que dudarlo. Un señor rodaballo. Hermoso de presencia, buen tamaño. Quizás ahora nos arrepentimos de haber pedido dos entrantes.


Mi “partenaire” no está acostumbrada a cenar así. Es de leche con galletas. Y aunque se ha portado como una campeona, con uno de los lomos va más que servida. Así que me toca dar la talla y me meto entre pecho y espalda una señora ración de pescado para después tener que rematar la faena. Mira lo que me gustan las patatas y he dejado alguna…… Realmente el pescado está de bandera. Muy rico, con esa gelatina que le hace más jugoso aún. Con esa salsa….. excelente producto de una calidad de diez y de un trabajo más que notable.


Es curioso el cuerpo humano. Estamos hasta las orejas pero el asunto dulce como que nos llama. La tarta de queso es algo que a mi compi le encanta y como yo ya la había probado el otro día, le recomiendo que compartamos una ración.
En este caso el asunto ha sido contrario, ella se ha metido prácticamente todo el postre y yo con un par de cucharadas me he quedado satisfecho. La muy agradable camarera, sabe que no me gusta que me "decoren" la tarta en exceso y la mermelada la saca en recipiente "adjunto". Gracias maja.


Es en estos momentos cuando Jon Andoni me juega una “mala pasada”. Allí que coloca un par de copas de las que sé para que se usan. Y aparece con una botella pero…… tapada. Eso no vale. Eso es hacerme trampa.
Lo huelo, lo pruebo…. Y este pobre ignorante empieza a soltar “tonterías”. Que si naranja, que si miel………. El gesto con la cabeza de Jon es claro, NO.

Una sidra de hielo: Domaine Pinacle 2005. Realmente está para beber no una, diez copas. Dulce pero con una acidez impresionante. Yo tengo mis propios pensamientos. Esto será manzana, sin duda alguna. Pero que nadie pretenda a mi convencerme de que esto sabe a manzana tan cual. Si las manzanas tuviesen este sabor yo sería, sin lugar a dudas, un “manzanadicto”. En todo caso sabrá a manzanas asadas bañadas en miel. Se me ocurre así, a bote pronto. Pero a mi lo que más me importa es la sensación que te llevas al beberlo y la verdad es que es una maravilla.

Al poco nos vuelve con otra botella, también “camuflada”, en este caso el color, el olor…. me hacen irme a un PX pero hay diferencias. Un moscatel navarro que tiene una más que curiosa y trabajada guarda. Tras un paso por barrica, se pasa “el pobre” 3 años metido en unos botellones de cristal (Damajuanas) y para más inri, en la calle, expuesto a las inclemencias climatológicas para posteriormente reposar otros años más de nuevo en las barricas. Capricho de Goya. Realmente un vino rico, no “pica”. Se agradece mantenerlo en boca un buen rato y disfrutarlo.

Y como hoy Jon Andoni quiere “rematarme”, de nuevo otra botella y otro vino. Pero tiene la “mala suerte” de darme una pista y de que ya lo había probado. Old Harvest. Ximenez Spinola. La nariz no me lleva precisamente a un vino dulce. A mi me parece más bien un seco. ¿Amanzanillado?. ¿Una burrada? Pues no lo sé pero no me deja en boca precisamente un postgusto dulce, más bien todo lo contrario. Pero otro que me ha gustado.Un estupendo cortao como mandan los cánones, con poca leche y bien preparado y la charla con Jon Andoni ya el la barra de la entrada donde me vuelve a “tentar”. Me enseña alguna cosa muy interesante y me pone en canción para una tercera visita. De nuevo, eskerrik asko por todo. Creo que puedo prometer y prometo que si las circunstancias lo permiten, antes de fin de año, volveré a hacerles una visita.
El precio de la cena ha sido de 78 euros por persona y como ya repito siempre, la satisfacción con la que he salido de allí, me hacen pensar que nadie me ha engañado.
Su página web: www.remenetxe.com


20 de septiembre de 2014

RESTAURANTE MUGARRA (BILBAO): En la morada de Poseidón.

Tras el “pequeño” retraso por “imperativo legal”, por fin he podido celebrar como se merece el primer año de este blog.
Una semana ha tenido la culpa pero por fin, en el restaurante que hizo que comenzase mi andadura en verema, nos hemos dado un homenaje como se merece. El Mugarra. Cuantos buenos momentos he pasado yo aquí…….
Ya está descrito en este blog en alguna ocasión. Local pequeño, eran más “voluminosos” pero quieren poder dar de sí, quieren atender a la gente como ellos creen que se merece y lo consiguen.


Viernes noche, las cosas están como están pero el local lleno.
Me alegro infinito por ellos y me alegro infinito por mi, así puede uno disfrutar como un chiquillo en una mesa.
Hoy, la compañía, vuelve a ser especial, el que espero que algún día coja las riendas de este espacio. Alguien a quien espero “viciar” en este mundo de lo “rico”, de lo sabroso, de los disfrutes, de los buenos vinos, del buen comer y buen beber: mi hijo.


Recibimiento que hace que te sientas como un “señor”, como en casa no, mejor aún. Esas caras no forzadas, esas caras de satisfacción a pesar de estar currando y a pesar de que ya es el último día de la semana y estaremos, lógicamente, cansados.
Nos acomodan en una mesa de cuatro con lo que el espacio es mucho más que suficiente. Al momento, nos llega ese carro de peces….. allí está lo más selecto del mar. Rodaballo, rape, besugo……. Todos ellos muy “guapos” y con buen color.
Una vez nos decantamos por el pez en cuestión, pasamos a elegir los entrantes.


Como aperitivo un caldo-crema de calabaza, para calentar motores y la correspondiente chapata de rico pan que hoy, cosa curiosa, ha vuelvo a corrales, casi entera. Mi hijo no es panero y ni lo ha tocado.
Comenzamos con la ración de marinados. Bacalao, salmón, atún rojo y verdel.
Nos comentan que los salmones han comenzado a trabajarlos sólo en grande, dice que se nota un montón la diferencia de sabor y que están mucho más ricos los que pasan de 10 kilos o más que los más pequeños.


Es algo que aquí bordan, a mi me encantan y a mi compañía, poco ducho en estas materias, le han gustado. Unos más que otros. Pero ha dado buena cuenta de ellos. Creo que la prueba más evidente de que algo te gusta es ver como se va el plato a cocina y hoy han ido todos muy limpios.
Yo me quedo con el atún rojo, él con el verdel. Lógicamente éste está tratado de diferente manera, con ese vinagre que le confiere un toque de más sabor.
Me ponen hoy a prueba. Me saca un plato y yo, automáticamente, le digo que es familia del atún rojo y él me dice que en todo caso son primos, no hermanos.


Como se pone tan “serio” hasta me hace pensar y pido ayuda a mis “amigos” que, compinchados, no me dan ni media pista.
Al final supero la prueba y es un carpaccio de bonito. Por pura lógica esto no tiene sabores potentes, es lo que es, producto puro y duro. Rico, mucho.
Para acompañar estos platos nos han sacado unas tostas con tres tipos de pan diferentes y estas sí que han terminado sus días en esta mesa.


Para compensar un tanto tanto sabor a mar, nos sacan unos hongos. La presentación es similar a una ración de pulpo y lo digo en voz alta. El que tengo delante escucha lo de pulpo y me dice: aita, a mi esto me recuerda más a los champiñones. J
Pues cortado en rodajas, muy poco “tratado” y espolvoreado con esos polvos “mágicos”, nos metemos la susodicha ración de algo que es, nuevamente, puro producto de calidad. Nunca los había comido así pero me han encantado.


En este local se les da mucha importancia a los blancos. Cosa lógica dado lo que ofrecen para comer y siempre prefiero preguntar, no miro cartas ni nada similar.

Buenas copas, presentado, dado a probar, preciosa cubitera, y en todo momento atentos al rellenado. Además en pequeñas cantidades, como me gusta.
Hoy el que me acompaña, poco amigo de los sabores dulces, es el que manda. Asi que una vez escuchada su opinión, nos recomienda una botellita de L´Equilibrista 2012. Esto es un cava sin burbujas. Se utiliza la misma uva. Intensa nariz y desde luego que dulce precisamente no está. Tiene una estupenda acidez y un ligero amargor y con el paso de la velada a mi me parece que va convirtiéndose en una maravillosa compañía para los platos elegidos.
Me ha gustado la propuesta y a mi hijo también. Prueba de ello ha sido que para los postres no quedaba más que una pequeña copa para el que no disfruta con los vinos dulces.

Llega ahora el protagonista de la noche. En primer lugar te lo presentan entero. La fotografía superior es en la bandeja. No se aprecia el tamaño en su justa medida. Es curioso como en ese momento prácticamente el resto de los comensales echan un vistazo. Lo mismo hace uno cuando pasa para otras mesas con sus pescados correspondientes. Merece la pena el “espectáculo”.


Lo nuestro en un rape, bueno medio, puesto que quizás era lo que más se amoldaba en cuestión de tamaño. Kilo doscientos pesaba esta mitad y creo que eran kilo cien de carne a aprovechar. Repetiré hasta la saciedad que aquí a los peces los tratan maravillosamente. Esto no tiene demasiadas trampas, es utilizar un producto excelente y trabajarlo con gusto y mimo. Es un artista el motero, sin duda.
Estupendo sabor, carne jugosa, ni una espina y con la compañía de cebolla pochada y unas cojonudas patatas asadas con su piel. No queda ni una pizca.
Mi hijo es muy poco de dulces. Evidentemente no ha sacado mis genes en este asunto. Quiero que pruebe alguno puesto que otra cosa que bordan aqúi son los postres. “A mi si hubiese algo como una mousse de chocolate o algo así……..”


Pues alli que nos aparecen con todo chocolate, un postre para “compartir”. Palabras textuales del “poco goloso”: “ostias, que rico está esto”. Evidentemente debe estarlo puesto que el “reparto” ha sido más o menos de un 90% él y las migajas yo. Por un hijo uno se sacrifica.
Le ha enamorado y porque le da un poco de vergüenza que sino hubiese hasta pasado la lengua por el plato. Pues me alegro. Realmente está rico de verdad.
Me han invitado a un txupito de Spinola, llevaba yo tiempo sin catarlo. Ha sido casi un mojar los labios que no quiero jugar más con aparatos de soplar. De este vino ya poco tengo que decir. Me encanta y realmente es la pareja de baile ideal para semejante postre chocolatero.
Un cortao de los que hacen historia. Aquí de nuevo diferencias entre restaurantes y restaurantes. El café, algo a quienes muchos no dan importancia. Más de una vez he repetido café aquí. Está riquísimo.
Pues termina la velada, dos horas y media de disfrute. Es de admirar el buen rollete existente entre la plantilla y no llevan precisamente dos dias.
Desde luego que si queréis comer pescados excelentes, si queréis regarlos con buenas propuestas, si queréis que el trato sea exquisito, si queréis terminar la velada con algo dulce y rico, Mugarra es una propuesta ganadora. Poseidón estaría orgulloso.
El precio abonado ha sido de 72 euros por barba, estos pescados son caros, no son baratos. ¿O no lo son? Más caro es ir al fútbol y nadie se queja y encima tienes que llevar tú el bocadillo. Creo que cobran lo que tienen que cobrar para poder sacarles el beneficio requerido. Yo no me quejo y he salido por la puerta con una sonrisa. A mi esto es lo que me vale. Así que la vuelta está asegurada. Gracias por todo.
Su página web: www.restaurantemugarra.com

12 de septiembre de 2014

ZORIONAK GASTIONOMIA.

Parece mentira pero ha pasado ya un año desde el nacimiento de este pequeño espacio donde cuento mis experiencias culinarias.
Desgraciadamente un “maldito cólico nefrítico” ha hecho que la celebración planeada se haya tenido que posponer hasta unos días más tarde, pero llegará.
Quería, simplemente, acordarme de  todos los que de uno u otro modo habéis hecho posible que esto siga adelante y daros las gracias: eskerrik asko.
A Verema por haber permitido que me introduzca en este mundo de los comentarios y además haberme permitido conocer gente cojonuda, muchos de los cuales se han quedado, espero que para siempre.
Aurelio e Izas, por la idea para el nombre del blog el uno y la imprescindible ayuda en su montaje la otra.
A tod@s l@s que un día u otro habéis disfrutado conmigo de tantos y tan buenos momentos, de algunos increíbles homenajes.
A todos los restaurantes visitados, que han sido unos cuantos, sabéis que volveré, poco a poco pero lo haré.
A los cocineros, a los camareros, a los ayudantes, a los sumilleres, al personal de cocina, al de limpieza, a los pescadores, a los ganaderos, a los agricultores, panaderos, pasteleros, a los viticultores……………….. A todos. Eskerrik asko.
Por supuesto a todos los que habéis pasado por aquí en una u otra ocasión, espero sinceramente haberos  sido de ayuda a la hora de elegir un local y haber hecho que paséis un rato agradable leyendo.
Siento mucho no poseer la habilidad necesaria a la hora de sacar las fotos, hago lo que puedo, os lo prometo.

Ahora simplemente esperar que dentro de un año, pueda colocar dos velas, pueda seguir disfrutando de esta pasión y lo que me encantaría es que las circunstancias cambiasen, que el mundo se de cuenta de que el camino que lleva no es el correcto, que la solidaridad no sea una palabra sin más, que sea un hecho.

7 de septiembre de 2014

RESTAURANTE SAMBAL (NOJA): ORDAGO A LA MAYOR.


Situado en la localidad de Noja, en su campo de golf, se encuentra este restaurante. Lo he visitado ya en alguna ocasión y el recuerdo es grato. Hay que aprovechar los últimos días del verano para desplazarse antes de que la climatología haga que viajes así sean más problemáticos.

Llegamos con tiempo y aprovechaos para tomarnos algo antes de ir a cenar. La localidad de Noja es puramente turística y multiplica su población varias veces. Así que siendo sábado y con buen tiempo, está bastante concurrida.

El restaurante tiene una entrada en cuesta, protegida por varios árboles y una vez arriba, llegas a una preciosa y “apetecible” terraza.


El local tiene mucha luz, el blanco destaca. Mesas de muy buen tamaño y con buena separación entre ellas. Bien vestidas y vajilla y coperío de buena calidad y agradables.

Venimos con la idea clara de probar ese menú degustación que ha cambiado sustancialmente desde mi última visita.
Antes de nada, sin echar siquiera un vistazo a su carta de vinos, pedimos un cava y ante su oferta, y como ya los conocemos todos, nos decantamos por un Agusti Torello que sé perfectamente que nos va a acompañar estupendamente durante toda la cena. Es un cava con una relación calidad-precio muy buena y que sin ser nada sobresaliente, tiene un agradable beber.

Dos estupendos panes que no son excesivamente necesarios para nuestro menú pero uno no sabe vivir sin pan.

Comenzamos con el aperitivo, consistente en Sushi de salmón y Dim sum de gambón.
Muy bonita presentación con una pinzas de madera que hacen más sencillo degustarlo. Ambos muy ricos y sabrosos.



Cangrejo real, caviar cítrico y remolacha. Estupenda la carne del cangrejo, ese toque cítrico le da un plus añadido. La hoja verde, que yo, ignorante de mi, retiro, tiene un sabor a pura ostra. Al darse cuenta en cocina, vuelven a traernos dos expresamente para que las probemos. Y realmente sabe a ostra. Sin duda alguna.
Al comentarle a Angel que yo creía haberlo probado ya, me dice que no, que lo que yo había probado era otra cosa que viene en el plato siguiente.




Steek Sambal. Se presenta en una especie de cuenco de cristal transparente, acompañado de unas hierbas que le dan un toque marino al plato. Una de ellas, ahora la recuerdo, es la que tiene un sabor a puro… caracolillo? Percebe?. A mar desde luego que sí. No es precisamente el steek al que estamos acostumbrados pero resulta muy agradable y me parece una propuesta acertada.
Nos acerca también unas pequeñas tostas de pan por si queremos untarlo. Yo prefiero degustarlo "a pelo".

En el plato aparece una sal especial y una pequeña guindilla que es opcional. Cada uno ha hecho lo que le ha parecido. Yo la he echado prácticamente toda y me ha gustado el resultado.


Lecheritas teriyaki, quesos de las garmillas, brotes verdes y tomate. Podíamos casi considerar este plato como una estupenda ensalada. Plato fresco, refrescante. Los tomates muy sabrosos. Quizás el queso tenga demasiado poder. Pero como siempre hablamos de gustos personales.


Pollo de bresse, maíz crujiente y aguacate. Para mi y mi compi, el plato menos sorprendente del menú. A mi, curiosamente, me ha recordado a un puré de garbanzos que comía siendo niño y que llevaba pollo añadido. Ese recuerdo me ha hecho disfrutarlo un poco más.



Si algo me gusta a mi es el atún, creo que cocinado de cualquier manera. Lo he dicho, lo digo y lo diré. Me encanta. En este caso, nos cambian la merluza del menú por este plato mucho más arriesgado. No todo el mundo es amigo de las cosas “sin hacer” pero el resultado me ha encantado. Shabu-shabu de atún rojo.

Lo presentan acompañado de un caldo donde terminas de “rematar” el atún. El producto es excepcional. Y al terminar, Angel me ha dicho que me beba el caldo y ciertamente estaba cojonudo. Unas pinzas permiten comerlo y llevarlo al caldo sin tener que complicarte la vida. Unas setas le dan "otro" toque diferente.
Mi compi, es de esas personas así que gustosamente termino lo que ella no ha sido capaz.

Rabo de wagyu, mostaza, pasta wantu, verduritas, esféricos lácteos y curcuma. Este ha sido sin duda el plato con más sabor de toda la parte salada del menú. Potente, muy potente. Sabores muy marcados y potente jugo de carne.


Pasamos al apartado dulce. Sabemos lo que nos espera y yo le comento a la amable camarera si puede cambiar el orden pero que se lo comente a Javier, que si él piensa que no, que lo deje tan cual.

Pues Javier tiene ya su idea y allí que nos aparece un plato que ya he tenido la suerte de probar y que también ha probado gente que ha ido conmigo al local y que todos, absolutamente todos, destacan sobremanera. Los Quesos de Cantabria en texturas
Una copa de una espuma de queso acompañada de aceite y pan crujiente. Esto está rico, más que rico, riquísimo. Puro vicio, pura delicia. Un plato que le comento no se le ocurra quitar jamás de la carta. Desde luego que forma parte de mis “postres para el recuerdo”.

De segundo nos “tocaba” algo de chocolate pero han decidido cambiarlo y me alegro. El menú es consistente. Más tratándose de cenar. Y ahora meternos un postre demasiado contundente sería ya demasiado. Así que nos sacan Leche de coco, melocotón y mandarina. De nuevo un plato fresco, muy fresco, ligero y con mucho sabor. Sobresale la mandarina que además te traen en una jarrita para que añadas a tu gusto.


Para acompañar los postres hemos bebido un par de copitas de Sauternes, que por cierto han tenido el detalle de no cobrarnos. Es un vino que ha maridado perfectamente con ambos postres pero que parecia hecho para el primero.
Salimos a esa agradable terraza a tomarnos un par de cortaos que por cierto están de rechupete y allí nos “cascamos” una larga charla con los protagonistas de la noche. Con Angel y Javier, con los que hablamos de la situación actual, del futuro, de ideas y de que quieren ser ellos mismos, quieren ser El Sambal y tener  su propia identidad.


Con este menú, que me parece una apuesta valiente, un órdago a la grande, creo que lo van a conseguir.
Al salir, le comento a mi acompañante que a mi realmente lo que más me marca es la sensación con la que salgo de un restaurante y hoy, nuevamente, salgo con alegría y con el pleno convencimiento de que aquí vuelvo. Eso es lo que cuenta.
Hemos pagado por todo ello 106 euros que me parece una estupenda relación calidad-precio. Gracias por todo y hasta la próxima.

1 de septiembre de 2014

REMENETXE-MUXIKA (GERNIKA): CONTINO versus COGOTE.

Curioseando como es mi ya habitual entretenimiento, descubro algunas cosillas de este local. Habré pasado por la carretera dirección Gernika …. ni sé cuantas veces y no había reparado en él. Esas costumbres “nocturnas” de uno….
Así que con la compañía de Arantza arranco hacia el Remenetxe sin tener ni idea de lo que nos espera. Lo que me estaba perdiendo……


El sitio ya de por si, invita a la visita. Caserío precioso con bonito jardín y una iluminación que resalta aún más su preciosa fachada.
Nos recibe alguien que me suena por fotos vistas. Jon Andoni, el sumiller del restaurante con quien interactuamos desde un primer momento. Lo pone fácil.


En cuanto se da cuenta de que algo nos interesa el tema de los vinos y que comenzamos a preguntar alguna cosilla, nos acompaña a la bodega.
Madre de dios. Menudo “mundo”. Todo maravillosamente organizado, todo perfectamente colocado en su lugar. Vinos de toda procedencia con un apartado para los riojas, divididos a su vez en tres apartados.


Los blancos y espumosos están guardados en lugar distinto, allí hace calor, las máquinas de generar frío para los vinos sueltan aire caliente.
Vinos de casi cien años, vinos descatalogados, vinos impresionantes, pienso en algunos que yo se me y lo felices que serían aquí.


Jon Andoni es una persona que disfruta hablando de ellos, pero no es un prepotente, no es un enteradillo. Es una enciclopedia interesante. Habla con una naturalidad y una pasión que te “emborracha”. Sabe “llevarte al huerto”. J

Allí, una vez más o menos conocidos nuestros gustos, nos comenta que va a esperar a que pidamos la cena, que en base a ello vamos a beber uno u otro vino.
Subimos al comedor, allí la propietaria nos pone un poco al día de lo que tienen y nos presenta la carta para que le echemos un vistazo. También nos dejan la carta, bueno, la biblia de vinos. Esto para mi es como si levanto el capó del coche. Muy bonito pero me pierdo. Necesito ayuda y aquí la tenemos sobrada.



En la bodega hemos visto una selección de aguas y alguna tiene “antojo” así que nos recomiendan una Ty Nant. Agua mineral inglesa. Botella muy bonita y agua que sabe a…… agua. Yo sigo pensando que esto es un poco……. Pero quitado el antojo. Arantza se lleva la botella de recuerdo y además después compra otra de otro tipo.

La recomendación de la propietaria en asunto de pescado es el cogote de merluza. Tras alguna duda por parte de mi compi que ha comido pescado y que ha dudado un momento, decidimos probarla.

Nos sacan una crema como aperitivo para calentar el cuerpo. Y un par de panes recién horneados, calentitos, crujientes. Vamos, de nuestro gusto.


A “alguna” que yo me sé, no le gusta la sal. Pero no sabe o más bien no quiere hacerle ascos a unos pimientos verdes fritos de los de quitarse el sombrero. Con su punto exacto de sal aunque ella diga que tienen mucha. Lo sano es una cosa, lo rico es otra. Co-jonudos.


Después unas pencas pero no unas pencas cualquiera, estas están muy bien trabajadas. Con su verduritas y una salsa de carne que les da un toque excepcional. Solo con mis expresiones creo que se sabe que estoy disfrutando.


Reconozco que hoy el asunto del vino me está haciendo despistarme un tanto de la comida en sí. No significa que no esté disfrutando pero hoy el vino está quitando protagonismo a la comida.

La elección de Jon para nuestra cena ha sido un blanco de Rioja. Un vino que ni siquiera ha salido al mercado. Se elaboraron tan solo unas 600 botellas y hoy hemos tenido la suerte de bebernos una de ellas.
Mezcla de tres variedades de uva: Viura, Malvasís y Garnacha blanca.
Con 5 meses de crianza que además ahora, pasados ya unos años, le dan un aroma impresionante. La nariz me ha encantado. Nada más ver el color en la copa te das cuenta de que este blanco es mucho blanco.
Contino. Cosecha 2006. La madera muy presente. Tenemos a un tremendo profesional con nosotros. Mejor sumiller del estado en 2009 y algún que otro premio más. Pero lo mejor es su tremenda pasión.
Me pierdo escuchándole y sigo disfrutando de la nariz de este vino. Le damos un poco de tiempo a que se airee.
Está rico, muy rico. Desde luego que esta botella permanecerá en mi mente un largo tiempo. Ese “morbo” de saber que soy un privilegiado por haberlo bebido……
Llega ahora el plato principal de la cena. Un tremendo Cogote de merluza.
Acompañado de unas riquísimas patatas panadera, cebolla pochada, unos tomates y sus correspondiente ajos. Un jugo propio que hace que untar pan sea algo inevitable.
Un platazo, calidad del producto de diez y elaboración sobresaliente. Además es una ración que te permite quedarse satisfecho.


Algo dulce habrá que tomar para rematar el asunto. Asi que una tarta de queso “tiene la culpa”. Para ella con su mermelada, para mi no, me gusta demasiado la tarta como para necesitar “ayudas”. Sobre una vainilla, con una bola de helado de compañía. Un buen postre que además permite que de nuevo nos introduzcamos en el mundo del vino.


Allí que aparece Jon Andoni con dos botellas. Por un lado un Kleines Gewürz, vino alemán. Dorado. Mucha fruta tropical en nariz  y boca. Suave. Creo que marida de maravilla con nuestro postre. Por otro lado un vino distinto, un vino de Málaga que al parecer elabora una mujer que fue allí de vacaciones y se enamoró de la tierra y sin estudios previos, comenzó a criar vinos. En este caso las pasas están muy presentes. Los he probado los dos pero me queda una copa del blanco y hoy ha ganado la pelea. Que un vino blanco me haga casi olvidarme de los dulces……Ariyanas.
Es la segunda vez que me pasa este mes y me estoy empezando a “preocupar”.
Un cafecito y una infusión y de nuevo charla en la zona de la barra con Jon. Hacemos un trato. Yo prometo volver en septiembre y él promete guardarme un albariño que había sido una de las posibilidades de hoy y con el que tengo que reconciliarme.
El total abonado han sido 143 euros. Con la cara de satisfacción que hemos salido hoy el precio me parece lo de menos. Calidad, entorno precioso, una atención inmejorable, lo del vino ni que contar. Vuelvo...... pero vamos que vuelvo.
Eskerrik asko Jon Andoni y compañía. Un verdadero placer.
Su página web: www.remenetxe.com