29 de septiembre de 2013

ABIAGA: Estupenda cocina en un estupendo entorno.

En Amurrio, a media hora de Bilbao y poco más de Gasteiz, se encuentra este restaurante regentado por tres valientes que se han animado a luchar por algo que les gusta y desde luego por algo que saben hacer muy bien: cocinar y a la vez satisfacer a sus clientes.


Además del menú diario, trabajan con la carta y con un menú degustación por 25 euros que encima cambian bastante a menudo dependiendo de los productos y temporadas.
El restaurante es un antiguo caserío reformado que dispone de carpa exterior y cuyo comedor principal tiene un marco muy agradable.
Estupendas mesas muy bien vestidas y con una separación más que correcta entre ellas, buena vajilla, buena cristalería y un servicio amable pero sin confianzas excesivas.

Hay que cuidar lo cercano y cuando encima sabes que el "triunfo" es seguro, ya ni te cuento.
Ultimos de mes y cena pero afortunadamente tienen gente a cenar, de lo cual nos alegramos.
Iba yo hoy con ganas de probar su carta pero en cuanto nos han comentado que el menú merecía la pena pues a ello nos hemos puesto.

Snack, repetimos esas barritas crujientes y esa especie de tosta fina lo comeré cien veces y las cien seré incapaz de decir lo que es pero me encanta.

Tosta de pan con jamón y tomate no hace falta describirlo, sin más, buen pan y buen jamón. Rico.


Ensalada templada de pulpo y patata acompañada de canónigos y tomatitos. El pulpo rico, tieso a mi gusto y sabroso. Las patatas geniales, a tal punto que alguna que yo me sé, que siempre me las pasa, hoy ni se ha acordado de mi. Tenían que estar más que ricas.


Llegado este punto ya nos traen un par de panes a cual más rico, uno más casero con cereales, el otro más tipo bollo que invita a untar.
 


Media ración de ventresca con salsa de pimientos y confitura de cebolla. Allá cada cual cómo se come las cosas. A mi me suele gustar degustar cada cosa por su lado aunque después cate el conjunto. La confitura de cebolla para quitarse el gorro, la salsa de pimientos para quitarse la txapela y la ventresca y aunque me repita, para quitarse todo lo demás. Punto perfecto, producto cien por cien. Un plato de los de recordar. Maravilloso.
Media ración de magret de pato con moras y salsa de oporto. Ese punto justito de la carne que la hace más jugosa a pesar de que este tipo de carnes es tiesa de por sí. El acompañamiento muy acertado.
Me encanta que se acuerden de uno y ya no te digo nada que recuerden mis gustos. Siempre he dicho que el pato así trabajado no es precisamente mi pasión y me dan la posibilidad de cambiarlo por Presa ibérica con el mismo acompañamiento pues venga, sin discusiones. ¿Resultado? Mi chica me hace cerrar los ojos y me prepara una "cata a ciegas" y meto la pata hasta el zancarrón. Y confundo ambos platos; aquí lo de chulear...... se va a acabar.
 


Brownie de chocolate blanco con arándanos y helado de yogurt. Creo que en este restaurante cocinan de maravilla pero quizás los postres tengan hasta un algo especial. Rico, mucho. Todo ello bien realizado y el conjunto goloso, "guloso", "lujurioso". Los platos han ido casi para guardar sin pasar por el lavavajillas.
 

 

Su carta de vinos no es muy amplia pero no tienen malos vinos, todo lo contrario.
Nos recomiendan un Guitian Godello 2011. Además, al salir muy frío nos aconseja no meterlo en cubitera. Un acierto, ha aguantado perfectamente toda la velada y ha ido ganando en intensidad a medida que ganaba temperatura.
Nariz intensa, a fruta, quizás manzana por encima de todo lo demás.
Estupenda acidez y en mi modesta opinión largo postgusto.
Me ha gustado mucho y nos ha aguantado toda la cena.
Han colocado unos sofás de creación propia en el pequeño hall de la entrada e invitan a sentarse allí a tomar el café, en mi caso como viene siendo habitual un cortao muy bien preparado, fumar un purito y beber una copita de Casta Diva. Vino dulce alicantino con un toque de miel que recuerda tal vez a los "orejones" y con un equilibrio destacable entre el dulzor marcado y una ligera acidez. Muy buen vino de postre. 
Pues me reitero, estupenda cocina, trato genial, cercano pero formal y serio a la vez. Entorno precioso y una buena relación calidad precio. Espero que el futuro sea aún más prometedor.
 
El total abonado ha sido de 79 euros para dos comensales.
web del restaurante: www.abiagajatetxea.com


 
 
 


21 de septiembre de 2013

LURRINA; Sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas.

¿Quién duda de que tridavisor sirve de algo?
Mirando sitios nuevos, que ya quedan pocos, me aparece este restaurante de reciente apertura.
Resulta que hemos tomado muchos txakolis en el bar que está a su lado pero antes era otro restaurante y ahora, desde julio concretamente, Txomin Gómez, un joven cocinero ha sido osado y ha abierto este local.
Hay que probarlo todo y esta vez nos hemos llevado una agradable sorpresa.

El local tiene una barra de pintxos en su parte inferior y en su planta superior tiene un restaurante, con muebles modernos y agradable ambiente. Mesas pequeñas, eso sí, ni demasiado juntas ni con espacio de sobra. Sin manteles de tela. Buena vajilla y correcta cristalería.
Trabajan dos menús, el degustación y el menú de verano que es el que hoy concretamente hemos elegido.
Dos panes riquísimos y además, si terminas con ellos, te sirven más y sin coste añadido.
Ofrecen un crianza en el precio del menú pero los "blanqueros" hemos pedido cambio y la opción es el Blanco Nieva dentro de la evolución que llevo con los vinos, este verdejo me gusta. Mucha fruta en nariz y en boca; manzana, pera..... la acidez bien marcada y un postgusto largo y muy fresco. Me parece un buen vino blanco.
Te sacan un aperitivo en un frasco de cristal, hoy ha sido una Crema de puerro con ajo arriero a mi me ha sabido más a una especie de cuajada o quesada con trozos de tomate, y de algún tipo de carne. Me importa poco, sabor muy rico, muy fresco, buen comienzo.


Varios primeros a elegir, nos hemos decantado por:
Ensalada de pato desmigado, mousse de foie y frutas tropicales con aliño balsámico una ración muy generosa. El foie estaba cojonudo, la verdad, con mucho sabor. El pato estupendo, en cantidad abundante y un punto conseguido, no era la típica ensalada generosa en lechuga, no. Cantidad de ingredientes. La fruta muy rica y la manzana espectacular, esa que te hace fruncir el ceño.


Yo he tirado hacia unas Láminas de bacalao confitado y con pulpo encebollado y su pil-pil De nuevo generosa ración con mucho bakalao, llevaba así mismo unos mejillones muy jugosos, carnosos. El pil-pil muy rico, he terminado el trozo de pan y eso que también he usado la cuchara para saborearlo. Rico, muy rico.


De segundos entre la media docena de opciones:
Tronco de rape braseado con fideua de coliflor ligeramente ahumada y tallarines de mango Volvemos a lo mismo, ración de tamaño más que suficiente. El punto del rape excelente, la fiedeua original, de marcado sabor pero que no empaña al pescado. Plato destacable, sin duda.


Láminas de presa ibérica a la parrilla, nectarina salteada con vainas y emulsión de cebolleta Esta vez casi en exceso la ración.
La presa estaba en su punto, no es carne de deshacerse en boca, tiene esa textura ligeramente "tiesa" pero tenía el punto de parrilla riquísimo. La vainas perfectas, ni más ni menos.
Creo que en este punto ya he dicho que este cocinero no empezó ayer en los fogones, tiene ya mucho camino andado y creo que tiene muchas cosas por decir.


Pasamos a los postres:
Sopa de frutas a la menta, bizcocho borracho y sorbete cítrico yo no puedo con la menta, es superior a mis fuerzas. Y alguna que yo me sé, me engaña, me da a probar sabiendo de antemano la cara que iba a poner. Estará rico pero ese sabor me mata.


Yo, al leer Leche, cacao, avellanas y azúcar me voy de cabeza.
Pues señores y señoras, menudo postre. Una mezcla de chocolates, avellanas crujientes. Simple y llanamente un postre espectacular.


En el local tienen un apartado con un sofá y una mesita donde puedes tomarte el café tranquilamente. Allí nos hemos sentado y hemos tomado un cortao correcto, sin más y una copita de Px 1985 me ha gustado. No lo había probado. Dentro de los Px me parece un vino correcto, con buena nariz, se nota ese "picor" que no lo hace empalagoso.
Pues me alegro infinito de la visita. Esperemos que tenga suerte en esta aventura con los tiempos que corren que no son fáciles.
Volveremos, sin duda a probar ese menú degustación.
El precio del menú degustado es de 29,50 e. va y vino incluídos. Café 1.30 y copa de Px 3e.

16 de septiembre de 2013

MUGARRA: El reino de los peces.

Soy persona de "fácil excusa", poco o más bien nada me hace falta para querer darme un homenaje y tenía "mono de Mugarra". Con eso de que las cosas les van tan bien y han decidido cerrar desde el sábado al mediodía hasta el lunes pues no nos queda más opción que el viernes noche. Así que hemos reservado por si las moscas y allá que nos hemos acercado.


7 mesas ocupadas en un restaurante que pocas màs tiene y eso que las noches se están "complicando".

Como ya somos casi "amigos", a mi me gustaría pensar que el casi sobra, pues nos ponemos en sus manos. La foto que hemos visto en facebook de un rodaballo nos ha puesto los dientes largos (siete kilos ha pesado el pescadito que seguramente tendría un abuelo tiburón).

Como me ha dicho Sergio que se lo van a comer entre Oscar y él hemos decidido dejárselo. :-)
Dos panes de txapata muy ricos y crujientes.
Como aperitivo nos sacan unas Tostas de pan con jamón pues rico el jamón, muy rico.
Seguimos con unos Pimientos verdes carne pura, sin una pelleja, riquísimos de sabor, el punto de sal inmejorable, calidad, pura calidad y puro producto.


Si algo hacen bien en este restaurante es marinar. Así que sin pensarlo dos veces, más bien ni siquiera una, a ello que nos vamos.
Salmón, anguila, antxoas y atún marinados tengo la suerte infinita de que a mi chica el salmón la tiene enamorada con lo cual el "trueque" es sencillo, para ti el salmón, para mi el atún.


Por intensidad comenzamos con el salmón, continuamos con la anguila, novedad pero novedad muy agradable. Las antxoas (voy a poner bocartes para que alguno se quede tranquilo), exquisitas, con un aceite puro, de sabor intenso a más no poder. Y el toque final el del atún, para mi es el guijuelo, el idiazabal del mar. Simple y llanamente impresionante. No sé de otro sitio que tenga mejores marinados que este restaurante.
Hace tiempo ya que tenía ganas de comerme un Besugo en su propio jugo con patata panadera y cebolla potxada no tiene trucos, es producto, pescado de una calidad diez, preparado en su jugo, que untas y untas y vuelves a untar. Sin palabras, una maravilla.


Hambre no hay mucha pero tenemos que probar ese Tiramisú. creo que la foto lo dice casi todo. Creo, sin duda alguna que es el mejor tiramisú que he comido jamás. Se deshace en boca, con unas pepitas de chocolate crujientes. Para nada empalagoso, nos daba una tremenda pena verle desaparecer.


Como tratan el vino de manera especial, siempre procuramos probar algo diferente, hoy nos han ofrecido un Rioja Organza 2009 el empezar ha sido..... un poco demasiado distinto para mi pero en cuanto se ha aireado y en cuanto le he cogido el gusto se ha dejado beber estupendamente. Distinto a lo que yo estoy acostumbrado pero me ha gustado. Un vino, con cuerpo, con acidez muy marcada y un postgusto prolongado. Al parecer es mezcla de tres uvas diferentes. Buen servicio, estupendo. Buenas copas.
El servicio es genial, tanto Fran como Vero son unos profesionales como la copa de un pino y el "motero", aunque un tanto "serio" nos demuestra que es un cocinero de los de quitarse el sombrero.
Un cortao como siempre de los de gustar, sin espumas tontas, sin leche de sobra y con sabor a café.

Y para remate un Ximénes Spinola que decir algo sobre él sería ni más ni menos que redundar en algo que está más que definido. Simple y llanamente co-jonudo.

Pues señores, hoy voy a ser claro, mejorar se podrá, alguien sacará pegas, no lo dudo pero nosotros no hemos podido aunque tampoco hemos querido. Gracias de todo corazón porque más de tres horas se nos han hecho demasiado cortas.

12 de septiembre de 2013

EL NUEVO MOLINO: La guinda 2.

Este año no me hacían falta recomendaciones de ningún tipo para visitarlo. Estaba previsto hacerlo más tarde y en buena compañía pero circunstancias laborales han hecho que hayamos tenido que adelantar la visita y perdernos la estupenda presencia de unos buenos amigos.
Aunque lo solucionaremos en breve, no lo dudo.
A mi el entorno de este restaurante me encanta, exterior e interior, así que seguiré pensando que es mejorable, como todo pero impresionante.
Las dos más que profesionales y encantadoras chicas que nos atienden, nos reconocen enseguida, cosa que siempre se agradece y más cuando sólo nos hemos visto una vez y hace ya un año.
Nos ofrecen una copa de cava como invitación de la casa, además un Gramona, que a mi me gusta muchísimo.
Colocan en la mesa la degustación de aceites con una selección de panes muy ricos para comenzar la velada.


De vino, prácticamente repetimos el del año pasado,Alda Selección 2011 al parecer lo hacen ellos mismos para sus restaurantes y es un vino blanco pensado para eventos, para que incluso la abuela pueda echar unos tragos sin "morir" en el intento. Tiene 9 grados, una entrada facilona, un toque dulce y una nariz muy expresiva. Como diría alguno: "vino para chicas" a mi me gusta, qué narices.

Hoy, de nuevo he cometido el fallo de no pedir escrito el menú y con la charla no recuerdo algunos nombres y componentes de algunos platos con lo que volveré a ser "autodidacta" con lo que ello conlleva.
De aperitivos nos ofrecen una galleta muy rica y un pequeño botellín de zumo de zanahoria y algo más. Refrescante cien por cien, muy rico.
Gazpacho presentado en una coqueta sartén, acompañado de alguna verdura. No se como lo hacen pero está muy suave, con un sabor nada exagerado y aunque le añaden tomate, el color es muy pálido. Un plato ideal para comenzar un menú.



Tartar de bonito con sandía y mostaza en el punto exacto del tartar, pura "carne" sin "marear", la mostaza con un sabor muy intenso pero tremendamente comestible. Soy un enamorado de este pescado y más aún en sus preparaciones menos "pasadas". De nuevo un plato muy logrado.
Rabas de calamar y espuma de ali oli de tinta plato sabroso, con un crujiente maravilloso de las rabas que al mezclarlas con la tinta del calamar nos dan un conjunto de un poderío superior, de nuevo originalidad.


Arroz con almejas y manitas otro plato a destacar, el punto del arroz impecable, las almejas de un tamaño y un sabor de categoría y el toque de las manitas, no demasiado marcado. Buen producto y buena elaboración.
El pescado, sintiéndolo mucho, no recuerdo cual era, no era de los habituales, me recordaba un tanto a los salmonetes pero quizás me haya engañado el crujiente de la piel. Volvemos a un producto de alta calidad.
Alas de pollo de corral, salsa Thai y polvo de maiz no habia probado jamás yo las alas de pollo de esta guisa. Bonita presentación. La carne sabrosa donde las haya, sin hueso alguno, todo se come. Se nota que el pollo es de excelente calidad y tamaño. Buena idea para sacarle partido a una parte que muchos consideran "menor" que en este caso ha sido superior.
Flan con frutos rojos postre fresco que ayuda un tanto a limpiar la boca. No es que sea uno apasionado de este tipo de postres pero cumple su cometido a la perfección.


Esponjoso de caramelo, sorbete de mango y sopa de melocotón y anís la fruta muy fría y con un sabor muy intenso. Quizás haya echado yo hoy de menos algo más dulce. Aunque como el menú es contundente y más para una cena, se agradece algo no tan pesado.
Con los postres hemos vuelto a probar algo distinto Alda selección 2012 dulce al parecer de nuevo hablamos de un vino creado por y para ellos y que por fin han conseguido después de algunos años intentándolo. En nariz no me dice gran cosa pero en boca si que aparecen las notas frutales, nos dice la sumiller que pera de San Juan, yo a eso no llego pero está rico y además con ese toque "burbujeante" que tanto me ilusiona. Un vino agradable.
Un cortao muy bien preparado con unas galletas de remate, un cigarrito en la terraza exterior y de nuevo agradable despedida de las estupendas chicas que saben lo que se hacen.
Pues el año pasado fué nuestra despedida estrellada de Cantabria y este año de nuevo lo ha sido.
Ninguna duda al respecto, volveremos a colgar La Guinda 3, sin duda.

SOLANA: Está arriba pero subirá más, sin duda.

Este no es un restaurante al que me plantee ir o no, simplemente me planteo que día ir. Como estamos de vacaciones pues uno no sabe muy bien si es lunes o domingo así que he llamada para reservar por si las moscas y resulta que hemos tenido la suerte de que quedaba una mesa, nada más. Buena señal.


Conocemos ya el restaurante y su cocina y su menú degustación es contundente, demasiado para una cena y aunque sea lo que a uno le apetece, pues hay que cortarse un poco.
Así que a vueltas con la carta y ayudados por un servicio que realmente es tremendamente atento y agradable, hemos elegido unos cuantos platos que después, desde cocina han ido adaptando un tanto a lo que consideraban más apetecible, eso sí, siempre preguntado si nos parecía bien. A un cocinero de esta talla le voy a decir yo que me parece mal?

Tres estupendos panes a cada cual más rico nos ponen en la antesala de lo que va a ser esta noche.
Tenía yo un recuerdo de un cava que tomamos aquí que me encantó así que pedimos una de Gramona Imperial Gran Reserva me ha parecido simple y llanamente una maravilla, rico a más no poder. Esto marida con todo. Me alegro infinito de la elección.
Comenzamos con los aperitivos que consisten en:
Croqueta de bakalao textura, sabor, cubierta... perfecta, no hay más palabras.
Gamba marinada con falso membrillo de sandía presentado en una cuchara otro bocado de impresión, puro sabor y con esas mini bolitas que te encuentras y que tan difícil resulta explotar pero que cuando lo consigues te sorprende con un intenso sabor.
Refresco de tomate y naranja presentado en un pequeño vaso, un trago fresco, con muchísimos sabor tanto la naranja como el tomate. Zumos de tomate así ya me tomaba yo para desayunar a diario.


Pasamos a los entrantes:
Tartar de salmón rojo de Alaska con aguacate y helado de hinojo-pepino la presentación es impresionante, en una especie de parrilla encajada en una piedra, mucho colorido y además le echan un líquido que consigue un efecto precioso de una niebla helada que te hace vivir el momento como si realmente en Alaska estuvieras. Producto de quitar el gorro, sabor por doquier, el punto más que exacto, ideal y la conjunción de los sabores es, desde mi punto de vista, inmejorable.
Ajo-espárrago con tartar de tomate y cola de cigala a la plancha presentado en otra piedra con la base de la salsa de ajo y espárrago, el tartar y la cola de cigala como "guinda" del plato. De nuevo sabor, muchísimo, pero sabor a lo que tiene que tenerlo, sin matarse unas cosas con otras. Fresquísimo plato, no puedo decir de lo mejor porque nada ha sido lo mejor, simplemente todo lo ha sido.

Fideuá de manganos y aire de mar me ha sorprendido pues el sabor de la fideuá seguramente será el más intenso que yo recuerde, lo del txipironcito ya ni contarlo, en esta ocasión sí que he masticado yo unas cuantas veces pero no precisamente porque lo necesitase su textura, no, simplemente porque estaba tan rico que me daba pena terminarlo.
Pasamos a los pescados y en estos hemos coincidido en mesa y en cocina, estamos en su temporada.
Ventresca de bonito del Cantábrico a la piedra de sal "in situ" el producto de diez, la presentación de 10, el saborrrrrrrrrr.... no podemos ponerle el 11 pero se lo merecía. El toque de sal que para mi gusto ha sido milimetrado, exacto. Plato tremendo. Co-jonudo.


Lomos de bonito del Cantábrico encebollados "a mi manera" evidentemente encebollados a "su manera", así me gusta a mi el punto del pescado, nada más abrirlo se ve perfectamente esa diferencia entre la capa superior y el interior, ese color "carnoso", producto de nuevo de primera, punto increíble, volvemos a insistir en el sabor, sabe a ello. La cebolla pochada está que se deshace en boca y acompaña de maravilla al bonito.
Como plato carnívoro nos han sacado unas Carrilleras de ternera lechal estofada al vino tinto y crujiente de yuca aquí le he dicho a mi chica que por favor mastique muchas veces. He comprobado que por mucho que lo hicieses, el sabor se mantenía en boca. mantequilla pura la carne. Ya no tengo casi ni palabras pues tengo que repetirme aunque no lo pretenda. Impresionante todo.
Aunque no tenemos hambre precisamente, un postre hay que comer.
El huevo frito a la vista eso mismo es, un huevo frito. Eso sí este lo que está es hecho en frío, con nitrógeno líquido. Base que parece la cáscara con sabor a coco, la crema que representa a la clara rica y la yema, que además es gracioso que al cogerla es como si lo fuera, con sabor a mango. Muy suave, sin sabores que matan, fresco, nada pesado. Otro logro más.


Un cortao preparado de manera sublime, con la media perfecta de café y leche, es decir, un toque de leche, muy, pero que muy rico.
Sorpresa final con un re-postre con la presentación similar a los aperitivos, en forma de gominola de GT, cucharilla de duce con piña o algo así y un txupito de naranja.

Con esto he tenido un "problema" pues al pedir un vino dulce me han sugerido que pruebe el Inniskillin vino de hielo de Canadá. No pienso decir nada de sabores ni no sabores, ni aromas ni demás. Esto es para meterlo en boca y no tragarlo, darle vueltas y más vueltas. La sensación es increíble. Esto no se puede definir con la palabra rico, creo que habrá que inventar otra.
Pues hoy ha sido una de esas noches donde uno sale como un campeón, donde uno piensa que esto es lo mejor que le puede pasar. Donde cuando te dan las gracias por haber ido, no te queda otra que decirles gracias a vosotros por hacernos sentir así.
Creo que este restaurante está muy arriba pero si las justicia existe (cosa que dudo cada día más), llegará más alto aún,
Charla con Ignacio mientras me fumo un par de cigarrillos.
Pues lo dicho, lo que habéis estado me entendéis y lo que paséis por Cantabria ni se os ocurra perdéroslo, os arrepentiréis toda la vida.
Gracias de todo corazón por un experiencia inolvidable.