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26 de febrero de 2017

A VER SI VA A SER VERDAD QUE EL VINO SE HACE CON UVA.......

Hace ya algún tiempo que por estas aficiones mías de intentar comer bien y a su vez acompañarlo de buenos vinos, he conocido a gente que sabe de esto muchísimo más que yo. Tampoco os emocionéis demasiado, saber más que yo de vino es tan fácil…….. Pero realmente son unos tíos que se ponen a hablar y hay veces en las que no sé muy bien si lo hacen en mi mismo idioma.

Generalmente hacemos las catas en un bar-restaurante de mi pueblo pero en esta ocasión la hemos hecho en un txoko del que nuestro perfecto anfitrión de hoy es socio. Ha ejercido de cocinero y tengo que reconocer, lo podréis comprobar más tarde, que no lo hizo nada, pero que nada mal.

Soy amante de los vinos blancos y si ya tienen alguna que otra burbuja pues ni te cuento y cuando las catas son exclusivamente de tintos no suelo acudir. Pero en esta ocasión, el encargado de traer los vinos me dijo que si iba no me arrepentiría. Así ha sido.

Cuando leo catas de vino en las redes, cuando escucho a estos “frikis” hablar de sus sensaciones, escucho cientos de palabras. La lista sería interminable pero por ejemplo, y para no aburriros, podemos ver algunas de ellas:
“Café con leche, hierba fresca, manzana, pomelo, melocotón, cereza picota, resina, cacao negro, vainilla, piña, monte bajo, panadería, frutos secos, pera, bollería, plátano, carburo, canela, cuero, roble, pimiento rojo, castañas asadas, eucalipto, avellanas tostadas, membrillo, caoba, fresa, tabaco……..”

Vosotros habéis leído UVA???? A que no. Pues exactamente. Es curiosísimo pero es dificilísimo que alguien hable de ella cuando habla de un vino.

Pero hoy la cosa ha sido diferente. Curiosamente los vinos que ha traido Raúl me han recordado a eso mismo, a la fruta de la que nacen. Suelo ser parco en palabras en las catas y mira que generalmente no me callo ni debajo del agua. Pero hoy lo he dicho y Raúl, que sabe la repera de vinos me ha comentado que sí, que es la mejor definición para los vinos naturales que nos ha traído hoy. Huelen y saben a uva. Así que hoy me he reconciliado con ellos y como bien pongo en el título de este post, quizás sea cierto que se hacen realmente con dicha fruta.


No voy a decir nada más. Hasta aquí puedo leer. Algunos al ver la foto me entenderéis, otros, como me pasaría a mi, os quedaréis como antes. Pero si tenéis ocasión, probad a disfrutar de vinos distintos a lo comercialmente puro y duro, os llevaréis más de una sorpresa y degustaréis más de una maravilla.

En el asunto culinario, Bizen se ha enfrascado en su delantal y nos ha preparado un menú muy apetitoso y nos ha demostrado que merece la pena dejarse alimentar por él. Comenzamos con una buena ración de langostinos a la plancha. Poca pereza ha tenido y nos hemos puesto finos.

Una ensalada de bonito, además hecho en casa, pescado por el padre de nuestro cocinero. Buenos pimientos rojos lo acompañan.

Unas riquísimas croquetas. Aquí es donde más me ha sorprendido nuestro amigo. Se le da muy bien esto.

Cazuela de buen bacalao con una estupenda salsa. De nuevo me quito el sombrero antes nuestro “cocinillas”.


Pues eskerrik asko a nuestro anfitrión por esa estupenda cena y también a nuestro “proveedor” vinícola de hoy, Raúl, que me ha hecho la demostración de que, incluso a mi, pueden gustarme los tintos. Y gracias por las fotos que “he robado” de no sé bien dónde. Espero no haber incumplido alguna ley.

19 de febrero de 2017

HERRIKO TABERNA MIKEL BENGOA (MEÑAKA): Y de postre.... pues ponme unos callos.

Tontamente casi un año ha pasado desde mi primera visita a este restaurante que tan buenos comentarios genera. En aquella ocasión tuve la oportunidad de comprobarlo por mi mismo y era hora ya de volver y probar uno de esos pescados que, al parecer, tan bien preparan.


Desde que he descubierto a “mi nueva amiga”, la chica que me indica amablemente como llegar a los sitios, he ganado un poco de tranquilidad. Ahora puedo permitirme el lujo de “madrugar” menos. Así que aprovechamos y nos tomamos un cafecito en Mungia para después, a la hora convenida, acercarnos hasta la pequeña localidad de Meñaka.
Menos mal que he sido precavido y he reservado con tiempo, el comedor se llena e incluso los hay que cenan en las mesas que tienen en el bar. Esto suele ser casi siempre señal de buen hacer.

Cada vez me gusta más eso de dejarles hacer, de no pedir las cartas, de preguntar por sus mejores productos. Así que “negociamos” con Eloisa la cena de hoy. Como mi compi no es precisamente la persona más “tripera”, y teniendo buenos peces y de buen tamaño, degustamos de entrada su aperitivo, consistente en un par de excelentes antxoas maravillosamente regadas por un aceite de la variedad cornicabra, de la zona de Avila. Denominada así por la forma un tanto en pico del fruto. Con el excelente pan doy buena cuenta de ella y dejo el plato listo para sentencia.





Hoy, perfectamente aconsejado por nuestra anfitriona, que sabe “un poco” de vinos, nos decidimos por otro cava que no había probado nunca, un Grimau Reserva Familiar Brut Nature. Elaborado con las variedades Chardonnay, Macabeo, Parellada y Xarel-lo. Con unos 40 meses de crianza.


Burbuja muy fina y persistente, de color muy limpio. Un vino que se bebe casi demasiado fácil. Así que mi compi disfruta de lo lindo con él. Ella es mas de no notar demasiado la burbuja, a mi me encanta saber que está ahí. Al final de la cena y dada mi elección, me ha faltado quizás un poco de "potencia". Pero reconozco que está rico, muy rico.


Nos presentan ahora la estupenda lubina que nos vamos a comer. De kilo doscientos. Nos la emplatan individualmente. La foto grande engaña un poco, da una sensación que no es. Pero lo vemos perfectamente en la foto de la ración. Un pescado de una calidad fuera de dudas. Punto perfecto. Carne abundante y suelta. El toque cítrico del aceite que lo baña es ideal. Nada exagerado, está ahí pero no “molesta” en absoluto.


En la segunda vuelta degustamos cada uno la parte contraria a la primera. 


Para Arantza esto es la cena ideal, yo “necesito” un algo más y me comenta Eloisa que bien pudiera prepararme Mikel media ración de callos. Pues al final, la cosa pasa a mayores y la media ración se convierte en una entera. Para más inri los prepara a la antigua usanza, acompañados de unas estupendas patatas fritas pero cortadas “en gordo”, como me encantan. El sabor a patata se potencia. Bañadas con esas salsa bizkaina que está espectacular. No tengo ayuda alguna de mi compañera de mesa asi que tengo que torear con la ración y hoy no puedo permitirme el lujo de pedir sopitas. Así que quedo como un “campeón” y me pongo literalmente “morado”.


Dejo que Aran disfrute de una pequeña ración de su tarta de tres chocolates. Ahora soy yo el que no puede acompañarla. No tengo sitio para nada más. Estoy mucho más que satisfecho. He pasado un rato apoteósico comiendo esos callos. Luego que quejo de mi pobre estómago…..


Un cafecito bien rico y de nuevo me quedo con las ganas de probar uno de esos Gin Tónic que tan buena pinta tienen.
Pues de nuevo plena satisfacción de la experiencia vivida. Buen servicio, simpático y amable. Buenos consejos de la jefa de sala y muy buen hacer desde la cocina.

Ya estaban en mi lista de favoritos pero hoy creo que han subido incluso algún puesto. Además creo que su relación calidad-precio es de las mejores que conozco. Hemos pagado 90 euros por todo, con invitación al postre y al café. Me encanta ese recipiente de madera donde te sacan la cuenta. Curiosamente sigue oliendo a humo. Desde luego que es auténtico y especial.


12 de febrero de 2017

SAN MAMES JATETXEA (BILBAO): Aupa Athletic! Gora Gure Sukalkintza!

Nos hemos dado cita hoy en la Taberna “La Campa de los ingleses” invitados por Gure Sukalkintza situada dentro del impresionante San Mamés unos cuantos “blogueros” para vivir una de esas experiencias que quedan marcadas para siempre en la memoria. Allí nos reciben Angel,  Antonio y Borja que nos van a acompañar durante todo el recorrido. Tras los pertinentes saludos a “viejos” conocidos y poner cara a otros, nos obsequian con los primeros aperitivos. En este caso dos clásicos de nuestra gastronomía, la Gilda y el bacalao, el de hoy con “apellido” propio: Athletic.



Comenzamos el “paseo” capitaneados por Borja que nos va descubriendo paso a paso los entresijos de este impresionante espacio que es el nuevo campo de San Mamés. Cada esquina una sorpresa. Si me sueltan allí sin saber donde me encuentro bien pudiera haber pensado que me había engullido un moderno Titanic.





Ahora ya más en frío, pienso que no sé si es demasiado justo que tan sólo los privilegiados puedan disfrutar de algo semejante. Estaría bien que cualquiera pudiera hacerlo. Al menos hoy disfrutaremos de la oportunidad que nos han brindado.  Las fotos lo dicen todo. Aquí bien se puede estar de “poteo” como en Pozas. Sito hay, mucho sitio.



No puedo imaginarme bien el ambiente que se vivirá aquí dentro uno de esos días en los que San Mamés ruge hasta ponerte la carne de gallina.



Después del largo recorrido en el que he tenido que cerrar la boca en muchas ocasiones, demasiadas sorpresas, llegamos por fin al restaurante donde hoy nos van a deleitar con una excelente cena. Menos mal que ya había estado. La sorpresa última podía haber sido “fatal”. Creo que la mejor palabra para definir lo visto hoy es simplemente IMPRESIONANTE. Allí nos vuelven a ofrecer otro aperitivo, esta vez uno de los entrantes del restaurante Andra Mari, concretamente un riquísimo tomate confitado sobre arena de aceituna negra.




Y ya pasamos al lugar buscado, el txoko del restaurante. Un espacio con capacidad para unas 20 personas que además, este sí que sí, cualquiera puede reservar. Simplemente es necesario llamar y tener la suerte de que esté libre. No hay cobros extras, pagas el menú elegido y a disfrutar con unas de las mejores vistas posibles, el césped del campo del equipo que tiene la mejor afición del mundo. Nuestro Athletic.

No voy a dedicarme a comentar plato por plato. Hoy es un día muy especial. Diré que todo ello ha estado a un estupendo nivel. Así que con el nombre y la foto espero que podáis haceros perfectamente a la idea de lo degustado. Comentar que todos los platos salen de las cartas de los restaurantes pertenecientes al grupo Gure Sukalkintza.



Vieira marinada con tartar de gambas y gel de hinojo   (Andra Mari). 




Eskerrik asko Angel. Ahora sí que es la foto que debe ser.

Gatzatua de foie con reducción de patxaran)  (San Mames)



Cigala con crujiente de trigo y jugo de marisco (Aretxondo)


Tallarines de begi haundi con ali-oli de calabaza y velo de su tinta (Aizian)


Lomos de salmonete con berberechos y algas  (Andra Mari)


Pechuga de pichón sangrante, su muslo confitado y foie de sus hígados (Aizian)


Piña, coco y yogurt. (San Mamés)


Cuajada de cacao y frambuesa con galleta de moscobado . Aretxondo



Para beber hemos podido elegir entre tinto y blanco. Yo, como no podía ser de otro modo, he preferido el blanco. En esta ocasión un albariño, un Lagar de Cervera. Fresco, mucho fruta. Evidentemente no ha podido con todos los platos, para ello necesitaría parar algún añito más en botella.  


No han terminado las sorpresas y al finalizar han aparecido, como de la nada, ni más ni menos que los que se han currado esta cena. Capitaneados por los “maestros”, Josemi, Zuriñe, Ion….. allí está todo el equipo de cocina. Un verdadero lujazo. Al menos les hemos dado un mucho más que merecido aplauso. Eskerrik asko por hacer lo que hacéis. 



Y antes de marchar nos han enseñado el centro neurálgico de donde salen los magníficos platos que podemos degustar. La cocina, el lugar donde trabajan estos magos del buen comer.


No puedo dejar de comentar que el personal que nos ha atendido es profesional a tope y además agradable cien por cien. A vosotros también mil gracias.

Cinco horas después de la entrada, nos vamos. No siempre es fácil encontrar las palabras adecuadas y mucho menos las palabras justas para algo así. Así que… sin más, mil millones de gracias por hacernos partícipes de semejante aventura. ESKERRIK ASKO.